viernes, 16 de noviembre de 2007

S.V La telepolítica como nueva forma de control social

Se suele atribuir a la telepolítica el carácter de fenómeno derivado de la inevitable expansión de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (NTIC) y de los procesos de modernización, más que tributario de las transformaciones en los modos de construcción social del sentido, que conciernen directamente al campo político.
Las estrategias de seducción hacia afuera del sistema político y la lucha por la ocupación de espacios de poder internamente parecen im­ponerse como herramientas privilegiadas de la acción política.

Con la seducción se procura cumplir dos funciones a menudo contra­dictorias; ganar la confianza de ciertos sectores de poder y, de manera paralela, cautivar electores masivamente.

Susana Velleggia (1997) Identidad, comunicación y política en el espacio urbano. Los nuevos mitos

El espacio público entregado a la hegemonía del mercado –forma­do por la concurrencia de actores privados– deviene semi-público, mien­tras que el espacio privado se publicita públicamente. El sujeto desciu­dadanizado se ha transformado en consumi­dor-espectador de las versiones mediatizadas de lo público que le ofre­cen los sistemas de comunicación.

La televisión resemantiza las nuevas funciones urbanas, proponien­do un cosmopolitismo virtual centrado en valores que remiten al consu­mo como fuente de identidad. Las anteriores identidades culturales y políticas se fragmentan y modifican.
La privatización de la experiencia televisiva consagra la fragmentación social y la somete a la lógica de la desagregación propia del mercado. La producción de nuevos mitos –figuras del espectáculo, de la noche, del deporte y políticos– procede desde un sistema simbólico que resocializa a los sujetos disciplinando sus prácticas sociales fragmentadas y procu­ra reemplazar la –ausente– construcción colectiva de sentidos integra­dores desde su experiencia directa.

Las percepciones estereotipadas de la realidad, el prejuicio y la intolerancia, de honda raíz cultural en la sociedad argentina, parecen afianzarse al interior de los partidos políticos al reconocerse afectados por la crisis de representatividad. El movimiento de desestructuración-reestructuración desata agudas tendencias divisionistas.


jueves, 15 de noviembre de 2007

Sartori (1997) HOMO VIDENS la sociedad teledirigida

En primer lugar, la opinión pública es el conjunto de opiniones que se encuentra en el público o en los públicos. Pero la noción de opinión pública denomina sobre todo opiniones generalizadas del público, opiniones endógenas, las cuales son del público en el sentido de que el público es realmente el sujeto principal. Debemos aclarar que una opinión se denomina pública no sólo porque es del público, sino también porque implica la res pública, la cosa públi-ca, es decir, argumentos de naturaleza pública: los intereses generales, el bien común, los problemas colectivos. Cabe destacar que es correcto decir “opinión”. Opinión es doxa, no es epistème, no es saber y ciencia; es simplemente un “parecer”, una opinión subjetiva para la cual no se requiere una prueba . Las matemáticas, por ejemplo, no son una opinión. Y si lo analizamos a la inversa, una opinión no es una verdad matemática. Del mismo modo, las opiniones son convicciones frágiles y variables. Si se convierten en convicciones profundas y fuertemente enraizadas, entonces debemos llamarlas creencias (y el problema cambia). Está claro que esta opinión debe estar expuesta a flujos de informaciones sobre el estado de la cosa pública. Si fuera “sorda”, demasiado cerrada y excesivamente preconcebida en lo que concierne a la andadura de la res pública, entonces no serviría.

Cuando la opinión pública se plasmaba fundamentalmente en los periódicos, el equilibrio entre opinión autónoma y opiniones heterónomas (heterodirigidas) estaba garantizado por la existencia de una prensa libre y múltiple, que representaba a muchas voces. La aparición de la radio no alteró sustancialmente este equilibrio. El problema surgió con la televisión, en la medida en que el acto de ver suplantó al acto de discurrir. Cuando prevalece la comunicación lingüística, los procesos de formación de la opinión no se producen directamente de arriba abajo; se producen “en cascadas”, o mejor dicho, en una especie de sucesión de cascadas interrumpidas por lagunas en las que las opiniones se mezclan (según un modelo formulado por Deutsch, 1968).

La fuerza arrolladora de la imagen rompe el sistema de reequilibrios y retroacciones múltiples. La televisión es explosiva porque destrona a los llamados líderes intermedios de opinión, y porque se lleva por delante la multiplicidad de “autoridades cognitivas” que establecen de forma diferente, para cada uno de nosotros, en quién debemos creer, quién es digno de crédito y quién no lo es.

Con la televisión, la autoridad es la visión en sí misma, es la autoridad de la imagen.

No importa que la imagen pueda engañar aun más que las palabras, lo esencial es que el ojo cree en lo que ve; y, por tanto, la autoridad cognitiva que más se cree es lo que se ve. Lo que se ve parece “real”, lo que implica que parece verdadero.

La videocracia está fabricando una opinión sólidamente hetero-dirigida que aparentemente refuerza, pero que en sustancia vacía, la democracia como gobierno de opinión. Porque la televisión se exhibe como portavoz de una opinión pública que en realidad es el eco de regreso de la propia voz.

propaganda politica en video

EN PERU



EN ARGENTINA

martes, 13 de noviembre de 2007

Una imagen vale más que mil palabras

Para D'Adamo el potencial comunicativo de la tv es significativo y en determinadas ocasiones supera al de los otros medios, por lo tanto, en este caso en particular, las imágenes son fuente generadora de emociones y armas letales en los procesos democráticos.

Con respecto a la cuestión de los procesos electorales pueden mencionarse por lo menos 3 efectos:

1. sobre el cambio de contenido de las campañas electorales y su estrategia, permitiendo a los candidatos ser mas conocidos, generando mayor dependencia de los ciudadanos a la imagen de los candidatos y rompiendo los hábitos tradicionales del voto. Uno de los casos mas conocidos es el debate de John F. Kennedy y RIchard Nixon (Kennedy fue el primer politico conocido que considero necesario contar con asesoramiento profesional para enfrentar las camaras de tv.)



2. sobre el comportamiento electoral de los individuos.

3. sobre la cobertura periodística de las campañas, nacionalizando sus contenidos, generando COBERTURAS, haciendo mas hincapié en la organización de las campañas que en su contenido.

No puede negarse que la visión que las personas se forman del mundo político se encuentra influido por los medios de comunicación de masas. El aluvión de imágenes y noticias incide en las visiones que los humanos construimos del universo político que habitamos.

Una imagen vale más que mil palabras, porque las imágenes permiten que las fuertes impresiones predominen desde el punto de vista psicológico y porque anulan o neutralizan tanto las distancias de conocimiento que existen entre los diversos sectores socioeconómicos, como las diferencias producto de distintas habilidades de uso de los medios desarrollados por dichos grupos.

En los procesos de toma de decisión, la democracia necesita del intercambio y discusión de ideas.

para SARTORI (1992) LA VIDEOPOLITICA ..


Está caracterizada por la personalización de las candidaturas
(se elige a una persona mas que a una ideología), el privilegio de una imagen sobre la movilización política, el surgimiento del advertising, el creciente desinterés por la prensa partidaria y la conversión de los partidos políticos en maquinas electorales que encargan sus funciones y solo se dedican a manifestaciones mediáticas.

En Videopolítica..., el italiano examina la desproporción que existe entre televisión y medios impresos y la limitante visual de éstos, tomando como referencia el alto costo de la producción visual, lo que limita la cobertura de acontecimientos, siempre sometida al criterio de los noticieros, en cuanto al uso político de la televisión. Ve en ella la pérdida de calidad en la opinión pública .

QUE ES VIDEOPOLITICA??




















Videopolitica es la union de 2 palabras que según su significado se conforman asi:

vídeo.
(Del ingl. video, y este del lat. vidĕo, yo veo).
Aparato que graba y reproduce mediante cintas magnéticas imágenes y sonidos procedentes de la televisión o de otro aparato de vídeo.

político, ca.
(Del lat. politĭcus, y este del gr. πολιτικός).
adj. Perteneciente o relativo a la doctrina y actividad política.

El término videopolítica aparece cada vez más como un lugar común al analizar las modalidades concretas de interrelación entre conglomerados mediáticos, campos profesionales periodísticos, sistema político y opinión pública.

En los últimos, DEFINITIVAMENTE han aparecido nuevas formas de hacer política que en general provocan cierta desazón, consecuencia de poner en evidencia la fragilidad de los supuestos de extrema racionalidad de los sujetos sobre los que se basa el modelo de la democracia liberal.

Según D'Adamo, la televisión ha revolucionado el mundo y la vida de las personas, la tv se ha convertido en un medio de comunicación hegemónico.

La tv posibilita al espectador ser y sentirse parte de algo, realizar menos esfuerzos de comprensión ya que es un modelo caracterizado por su sencillez comunicativa que brinda información procesada.